Tiempo de Vides

Tiempo de Vides
Tiempo de Vides

Crónica de una canilla goteando



Escuché la canilla goteando y si algo no puedo ver ni escuchar es una canilla goteando, no solo por el ruido sino por el desperdicio de agua, en un segundo recordé que la noche anterior ya la había escuchado y pasó mucho tiempo y no fui a cerrarla bien para que dejara de gotear, y de repente me encontré haciéndome la pregunta qué pasó en mi cabeza para no haber ido rápido a cerrar la canilla la primera vez que la escuché… cómo es que se me fue rápido ese pensamiento… qué tan distraída ando que no lo hice? Y enseguida la voz del Espíritu Santo diciéndome de cuántas cosas los alertó, filtraciones en su día a día, desperdicio de tiempo, talento cosas que deben resolver, soltar… y lo van dejando para otro momento el solucionar ese problema, claro que Dios siempre nos está avisando cosas una y otra vez pero si yo no hago nada con esa canilla con el tiempo el lugar permanece húmedo y rápidamente se llenará de hongos entre otras consecuencias… el estar distraídos de la voz del Padre nos hace la vida complicada, porqué si el que me diseñó y sabe todo acerca de mí me va hablando yo voy a ir andando según su voz, la única voz autorizada en mi vida que me garantiza una vida de acuerdo a la cual fue diseñada.
Hay cosas que si no las resuelvo en el momento que lo tengo que hacer se me hace familiar como el sonido de la gota que por momentos parece que dejó de gotear pero en realidad es que ya me acostumbré tanto a que esté así  que es parte de mí y por momentos pareciera que dejara de gotear, pero en realidad que ya me familiarice tanto con que esté así que ya se hizo parte de mi. ¿Qué es lo que tengo que dejar? Lo que tengo que confrontar?  Con qué convivo? pecado? Rencor? Cosas sin resolver? Que la distracción no haga que esas filtraciones sin resolver ya sean parte de mi y me acostumbre a convivir con ellas.

Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto

Un café especial


Un café especial

Dios dijo: «Todos los que tengan sed vengan a beber agua; y los que no tengan dinero vengan y lleven trigo, vino y leche sin pagar nada.¡Óiganme bien, y comerán una comida buena y deliciosa! No vale la pena ganar dinero y gastarlo en comidas que no quitan el hambre. - Isaías 55:1-2 TLA


Vivimos apurados, ansiosos, con planes, proyectos, sueños, metas. Los días se pasan y el almanaque suma, hoja tras hoja. Queremos hacer por momentos que el tiempo se apure, para llegar a un momento de descanso. Arrancamos la semana esperando que ya sea viernes, o tal vez ya estás esperando que sea fin de mes para recibir nuevamente un salario con el cual poder hacer frente a necesidades económicas, o quizás esperas con ansias, ese periodo de vacaciones, que hace tanto tiempo venís anhelando.
Pero al final, la historia parece repetirse vez tras vez, porque se acumulan los fines de semana y sigo estando preocupado porque un nuevo lunes ya se ve en el horizonte, porque he cobrado muchos salarios y sin embargo sigo sumergido en las mismas cuentas y no me alcanza, o quizás espero esas vacaciones para descansar, y una vez que llegan, los días se me escurren entre los dedos y sigo más cansado que antes.
Sea cual fuera la situación, ese circulo vicioso, parece no ser saciado nunca, y nos deja siempre insatisfechos.
El sistema nos absorbe, aún teniendo a Jesús, corremos tras las urgencias, dejando lo verdaderamente importante de lado.
Saliste apurado hoy? Estás preocupado? Llevas muchas cargas?
No puedo darte la solución, pero Él sí.
Volvamos al Padre, vayamos a la fuente, volvamos a casa.
El café está servido a la mesa... y Él espera una vez más que te sientes, y compartan un tiempo diferente. 
No lo desaproveches!

Dividido



Esta mañana leía un mensaje que mi amigo, como siempre comparte, aún, se me hace difícil de entender como el Señor nos habla, porque me encontraba preparando el desayuno, y mientras esperaba que las tostadas se hicieran, leía con detenimiento, lo que esas palabras hablaban a mi espíritu. 
Me quedé pensando, y la palabra división surcaba mi mente. Claro, sabemos que división son dos visiones, distintas u opuestas. Cuando esta palabra se nombra, nos viene a la mente, una familia separada, un matrimonio que se rompe, una congregación que se divide. 
Pero lo profundo, la raíz, es que esa división, no comenzó en el momento que la familia se fragmentó, ni en el instante donde a un matrimonio se le pone fin, o tal vez cuando la gente que asistía a una congregación se va, sino por el contrario, todo empezó en nosotros mismos. Somos el primer eslabón, de tal vez, una cadena larga de acontecimientos que se sucederán, si esa división interior, no es desarraigada de nuestro ser. Seamos sinceros con nosotros mismos, muchas veces, por no decir todas, las batallas se generan y se pelean en nuestro interior, aunque, somos de argumentar, qué tal o cual circunstancia nos llevó a ese punto, poniendo sobre terceros, la responsabilidad de mis acciones. 
Pensamientos opuestos se presentan en nuestra vida cotidiana, y las decisiones se toman constantemente, desde las más triviales, hasta las más importantes, decidir bien, nos llevará por un camino de victoria, de lo contrario, la sumatoria de malas decisiones, nos dejara en posiciones muy desfavorables, lidiando con luchas en los pensamientos entre lo que es correcto y lo incorrecto, pero con frutos resultantes, que demuestran que decidimos mal.
Vayamos a la biblia, te invito a que leamos el libro de Romanos capítulo 7, es una descripción perfecta que el apóstol Pablo, hace, de cómo actúa la división en nosotros mismos. Es la lucha entre lo que sabemos que debemos hacer y el deseo de nuestro corazón que nos impulsa a satisfacer nuestra necesidad interna. Cuando estas son expuestas a la Luz (Cristo) nos quedan solo dos opciones, o seguimos creyendo que nuestro deseo puede más y solo vamos a satisfacerlo, o morimos a nuestra voluntad para que sea lo que Él pide de nosotros. 
Jesús en Getsemaní muere, Él no murió en la cruz, esa fue solamente la muerte del cuerpo, Jesús murió una vez más al manifestarle al Padre que no se haga su voluntad sino la de Él esa noche oscura. Jesús estaba dividido, le pedía al Padre que si era posible no tuviera que hacerlo, pero ya sabía la respuesta, esa que muchas veces, la había manifestado en su camino..."lo que oí del Padre eso hago".
Ahora las opciones que tenemos, quedan acotadas, seguimos peleando con nosotros mismos, o aceptamos lo que el Señor dice. Es una decisión diaria, constante... o vivo yo... o Cristo vive en mi, no hay muchas más vueltas. 
Callemos el resto de las voces, y escuchemos lo que el Espíritu nos dice... "ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne y sus deseos, sino conforme al Espíritu (Romanos 8:1 paráfrasis añadida). 
No más división en nosotros, tengamos una sola visión... la de nosotros en Cristo y Cristo en nosotros.

Diseño Correcto



Diseño de fabrica

Los resultados en la vida, en Cristo, y en la vida en general, no son medidos en la cantidad, sino en el cambio interno en el cual nos desarrollamos. 

Consideramos muchas veces que el lograr éxitos en cantidad de dinero, bienes, seguidores, fama, reconocimiento y otra cantidad de cosas, sólo hacen crecer nuestro ego, orgullo y altivez, demuestran en nosotros, un crecimiento, que nada tiene que ver, con el diseño original del Padre. 
Déjame ser un poco duro, no solo con vos, conmigo también, que al Señor poco y nada (por no decir nada), le interesa que nos desarrollemos en estas áreas. Sin embargo Él sí quiere que ciertas cosas, sean cultivadas, crezcan y se desarrollen en nosotros. (Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Gálatas 5:22-23).
Tener éxito en la vanagloria de la vida, para mostrar a la sociedad, que somos algo, solo muestra de nuestra vida un vacío tal, donde el decir que Cristo vive en nosotros, es solo una utopía. Un diseño mental para dejar a nuestro ego y orgullo tranquilo.
De última nuestro apego a Cristo, es solo en busca de sus manos, es la búsqueda de que, supla no solo las necesidades, sino, los caprichos de nenes rebeldes y desobedientes.
Pero déjame ser frontal (yo también cuando escribo esto, reviso mis motivaciones) muchas veces caemos en las trampas del sistema. Este pretende desvirtuar la verdad de Cristo. Su estrategia no es oponerse por completo, su estrategia es la mezcla. No te impide que vayas a Él... solo, le agrega condimentos, que nada tienen que ver con la esencia de Dios, y así lamentablemente andamos. Con mezcla de buenas intenciones, y deseos internos de satisfacerme a mi. De rellenar con el Señor, los huecos, de poner, una fachada de santidad, solo para tapar mis deseos, y seguir cultivando, semillas de otras especies en mi interior.
Solo Cristo, solo Su verdad, solo el rendirse cada día, vez tras vez, solo quedándonos en la cruz (y no bajarnos a cada rato), permaneciendo y siendo obedientes, harán que esas semillas espirituales que el Padre sembró en cada uno empiecen a dar frutos, no para nosotros, sino para los demás.
Mostremos frutos del Espíritu, y no frutos del sistema. Mostremos en una sola palabra, a nosotros en Cristo.

Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.
Gálatas 5:24-25


Querés más de Cristo? Dale cada día más a Cristo, (en todo sentido).
Nuestra medida, será conforme a nuestro nivel de entrega


Pablo Blanco

Deseos

  Leía esta frase por la mañana , y no pude evitar se impactado por ella. Cuantas veces, hablamos de Jesús, cuantas veces decimos y expresa...